Psicóloga del deporte · Valencia
No tienes que explicar por qué antes de venir
Psicóloga colegiada, nueve años con jugadores, entrenadores y árbitros. Pedir cita es una línea y no tienes que explicar por qué antes.
Con una línea basta. No tienes que explicar por qué antes.
Confidencialidad
Qué se le cuenta a tu club, qué no se le cuenta nunca y los tres límites reales.
Qué se le cuenta a tu club
- Que has venido
- Solo fechas, y solo si las está pagando. Una factura necesita una fecha.
- Si estás implicándote
- Un sí o un no, si lo preguntan. No por qué, ni cómo va, ni en qué estamos trabajando.
- Temas, solo si tú lo autorizas
- Por escrito, en concreto, cada vez, y puedes negarte sin dar motivos y sin consecuencias. Casi todo el mundo se niega.
Qué no se le cuenta nunca a tu club
- Nada de lo que hayas dicho
- Por qué viniste
- Ningún diagnóstico, ni si lo hay
- Nada sobre un compañero, un entrenador, un agente o tu familia
- Si te emocionaste
- Si estás pensando en salir del club
Con qué llega la gente
Publicado por un motivo: casi todo el mundo que pide cita cree que su motivo es raro y un poco vergonzoso. Es la cuarta cosa más frecuente que veo, y diecisiete de cada cien no sabían ponerle nombre al llegar.
Con qué trabajo
Tres listas. La primera es con lo que llega casi todo el mundo, la segunda es trabajo que hago junto a un médico y no en su lugar, y la tercera es la que casi nadie publica.
- Ansiedad de competiciónPuedes hacerlo en el entrenamiento y no el domingo. Es lo más frecuente que existe y normalmente lo más abordable.
- Atención y volver a enfocarQué pasa en los noventa segundos posteriores a un error, que es donde se pierden de verdad la mayoría de los partidos.
- Volver después de una lesiónEl cuerpo está de alta y el jugador no. El miedo a recaer predice la vuelta mejor que casi cualquier test físico y casi nadie lo trata.
- Una confianza que no sobrevive a un mal partidoSuele estar construida sobre resultados, y por eso se derrumba. La reconstruimos sobre algo que sobreviva a perder.
- No entrar en la lista, traspasos, retiradaLas transiciones. Son duelo, se tratan como enfado, y son la razón de que muchas carreras terminen antes de tiempo.
- Entrenadores y árbitrosBajo la misma presión y sin que a ninguno se le ofrezca esto. Los árbitros en particular gestionan los insultos como una condición normal de su trabajo.
Esta es la lista que nadie publica, y es la razón de que algunas personas salgan de una primera sesión sin pedir la segunda, que es exactamente lo correcto.
Cómo suele ir
No hay paquete ni nada que comprar por adelantado. Pides una sesión cada vez y puedes parar después de cualquiera de ellas sin ninguna conversación al respecto.
Sesiones
Se piden de una en una. Sin paquetes y sin nada que comprometer por adelantado.
Primera sesión
Sesenta minutos, hablas tú casi todo el rato, y yo averiguo qué está pasando de verdad, que muchas veces no es aquello por lo que pediste cita.
Sesiones de seguimiento
El trabajo. Cada quince días le va bien a casi todo el mundo porque es en el hueco donde ocurre: hacen falta partidos en medio.
Entrenadores y árbitros
El mismo trabajo, para los dos colectivos a los que nadie se lo ofrece. Los árbitros en particular gestionan insultos sostenidos como condición normal de su empleo.
Taller con el equipo
Media jornada con una plantilla, y el único formato en el que trabajo para el club y no para una persona — lo que cambia lo que puedo y no puedo hacer, así que se dice en voz alta al empezar.
Preguntas
¿Se va a enterar mi club?
Por mí no. Hay una página entera sobre esto — qué se le cuenta a un club, qué no se le cuenta nunca y los tres límites reales — publicada para que puedas leerla antes de tener que preguntárselo a nadie.
¿Esto es terapia?
Es psicología del rendimiento, hecha por una psicóloga colegiada. La distinción importa sobre todo en una dirección: si lo que traes se atiende mejor con tratamiento clínico, estoy cualificada para notarlo y te lo diré, en lugar de rodearlo durante seis meses.
¿Cómo sé que estás colegiada de verdad?
Mi número está en esta web y puedes comprobarlo en el registro en dos minutos. Hazlo, conmigo y con cualquiera que te venda esto. Mucho de lo que se ofrece lo vende gente con un curso de fin de semana, y legalmente nada se lo impide.
¿Qué digo al pedir cita?
Una línea. Puede ser «no lo sé muy bien». No tienes que justificarlo, ni nombrarlo, ni estar seguro de que sea bastante grave.
¿Cuántas sesiones hacen falta?
Normalmente entre seis y doce, y se piden de una en una. Si llegamos a doce y no se ha movido nada, te lo planteo yo en lugar de dejar que siga.
¿Se puede hacer online?
Sí, y es lo que hace casi todo el mundo. Funciona igual de bien y es más fácil de mantener en privado, que para mucha gente es lo que decide.