Qué hace en realidad un director deportivo
Sobre todo: absorber las decisiones que si no tomaría quien esté más enfadado un domingo por la noche.
La descripción del puesto dice planificación de plantilla, estrategia de fichajes, alineación entre cantera y primer equipo, nombramiento del entrenador. Todo correcto, y todo posterior a la función real, que es ser el único punto donde las decisiones futbolísticas dejan de tomarse en caliente y pasan a tomarse contra criterios acordados cuando nadie estaba enfadado.
Por eso el puesto fracasa tan a menudo. Se le da la responsabilidad y no la capacidad de decidir, así que la primera vez que un presidente lo desautoriza en un mercado todo el edificio aprende cuál es la estructura real, y el director deportivo pasa los dieciocho meses siguientes gestionando una ficción.
Si vais a nombrar a uno, la preparación útil no es la lista de candidatos. Es escribir, antes de entrevistar a nadie, qué decisiones tomará esa persona en solitario, y comprobar después si el propietario puede convivir de verdad con esa lista. Si la respuesta es no, nombrad a un jefe de captación y ahorradle dos años a todo el mundo.
Textos
Vuestro problema de fichajes es un problema de estructura
Los clubes llaman por la captación. El hallazgo es casi siempre que tres personas creen tener la última palabra y nunca se ha escrito.
Productividad de cantera: la única métrica que importa
No cuántos llegan a profesionales en algún sitio. El porcentaje de minutos de vuestro propio primer equipo jugados por futbolistas que formasteis.